¿Te imaginas no poder imprimir nada porque has dejado de pagar la suscripción de la impresora? ¿Estarías dispuesto a pagar cuotas mensuales por un ratón? ¿Y por la batería de un coche eléctrico? En este artículo (que también puedes consultar completo, y mejor, en vídeo) sobre el presente y futuro del modelo de suscripción, voy a mostrarte qué trucos usan las empresas para escupirnos en la cara y seguir invadiendo nuestra vida con suscripciones.
Películas y videojuegos, sí, pero también delivery de comida y delivery de calzoncillos y aceite de oliva. Existe hasta un modelo de suscripción para comprar papel higiénico premium. Y las empresas hacen esto por una sencilla razón: porque funciona.
¿Merece la pena eDreams Prime?
Respuesta corta: para la mayoría de la gente, no. Antes de que te comente lo de la impresora que nos secuestra la tinta, déjame demostrarte por qué digo que el modelo de suscripción resulta rentable para las empresas. Ahí tenemos el ejemplo de eDreams Prime. Piénsalo: ¿cómo es posible que una web que vende vuelos y hoteles tenga un modelo de suscripción como si fuese un Netflix de la vida?

En 2024, eDreams anunció un aumento del 23% en sus beneficios gracias, en parte, al éxito de eDreams Prime, un servicio de suscripción que prácticamente no sirve para nada. Lo dijo el presidente de Ryanair y lo dije yo en este vídeo sobre patrones oscuros: eDreams Prime ofrece supuestos descuentos en vuelos a los que primero les infla el precio. Si no me crees, haz tú mismo la prueba buscando un vuelo en eDreams y luego en la web de la aerolínea. Y eso por no hablar de la inmensa cantidad de usuarios que no saben que están apuntados a eDreams Prime y que sólo lo descubren cuando les llega la factura anual de 70 euros.
Servicio de suscripción de tinta: HP Instant Ink
Pero en esto de cobrar cuotas mensuales innecesarias el experto es HP. Prepárate porque esto que te voy a enseñar es una vergüenza: te presento el programa Instant Ink de HP, un sistema de suscripción que busca hacerte la vida más fácil mediante el suministro automático, en el buzón de tu casa, de cartuchos de tinta cuando tu impresora detecte que le queda poca tinta. Suena bien, ¿no?

Pues espera a leer la letra pequeña:
- Para que HP pueda saber cuándo te queda poca tinta, la impresora debe estar obligatoriamente conectada a internet siempre. O, dicho de otra forma: si la impresora está offline, no podrás imprimir.
- Y si te das de baja de la suscripción, HP tiene la capacidad de impedir que puedas seguir imprimiendo con esos cartuchos. No me lo estoy inventando: internet está lleno de quejas de usuarios que, como pasó con eDreams, ni siquiera sabían que estaban comprando una impresora que podía secuestrarles la tinta.
Una noticia buena y dos malas: la buena, HP anunció que eliminaba, atención, sólo para los nuevos compradores de impresoras, lo de estar obligado a estar suscrito a un plan. Se ve que eso de tener a miles de personas quejándose en Twitter no les compensa. La mala noticia: si ya tenías una de esas impresoras, te tocaba seguir suscrito al plan o comprarte una nueva, porque para esos usuarios el sistema siguió siendo el mismo. Y lo han hecho así porque esta gente NO se rinde: en 2024 lanzaron el All-In Plan en Estados Unidos, una suscripción con la que HP pretende que paguemos una cuota mensual por la tinta y también por la impresora. ¿Necesitas imprimir 20 páginas al mes? Pues serán siete dólares.
La otra mala noticia es que lo de HP no fue más que un globo sonda, un meter el pie un poquito para ver si el agua está fría, para ver cómo reacciona la gente.
Porque esta gente no se rinde.
Piénsalo, se ha vuelto rarísimo ver una empresa de éxito que no tenga un modelo de suscripción. Y en el caso de las empresas dominantes, tienen el poder de metértela sí o sí. El pie en el agua, quiero decir. Ejemplo práctico: Adobe.
Si naciste después del año 2000, puede que te cueste creer que hubo una época en la que uno podía comprar un CD-ROM con Adobe Photoshop en cualquier tienda de informática. Y esto fue así hasta 2013, que es cuando dejó de venderse la última versión de Photoshop fuera de Creative Cloud (su servicio de suscripción con el que pagas una cuota mensual para descargar y usar sus programas). Esta versión se llama Photoshop CS6 y, aunque es perfectamente funcional, hoy es muy difícil seguir usándola. Aunque pagases los 700 dólares que costaba en su día.

Como a Adobe le interesa tener a todos sus clientes controlados (y pagando cada mes), ha estado enviando emails a los usuarios de versiones antiguas amenazándoles con emprender acciones legales.
Pero hay un problema: técnicamente, al comprar CS6 estabas comprando una licencia a perpetuidad, para toda la vida. Y lo que están haciendo es dificultar mucho la activación. Internet está lleno de gente pidiendo ayuda y buscando tutoriales para realizar la activación offline de Photoshop CS6, lo que hace que sea mucho más cómodo pasarse a Creative Cloud y empezar a pagar cuota mensual.
¿Quieres usar Facebook sin anuncios? Pues paga 10 euros al mes. Glovo tiene una suscripción Prime mensual de ocho euros para tener envíos gratis, y el asistente de Amazon, Alexa, en su nueva versión con IA (Alexa+), es de pago si no eres miembro de Amazon Prime. Sí, Amazon, una de las empresas del mundo con más suscriptores, sólo por detrás de Netflix y Spotify. Amazon, esa empresa a la que el Gobierno de Estados Unidos llevó a juicio acusándola de haber manipulado y engañado a millones de clientes para que se suscribieran a Prime sin saberlo, y que en septiembre de 2025 acabó pagando 2.500 millones de dólares para cerrar el caso. Y esa empresa que, aunque muchos sigan insistiendo, NO patrocina mi canal.
Hace un tiempo, al presidente de mi comunidad se le ocurrió instalarnos a todos los vecinos un videoportero. Y aunque está bien eso de poder confirmar que el que llama es el cartero y no un sujeto indeseable, cuál fue mi sorpresa al descubrir que la empresa contempla una suscripción de dos euros al mes para aquellos que quieran ver al cartero desde su teléfono móvil.
¿Pero es que nos estamos volviendo locos? ¿Acaso queda algo que no tenga una opción para suscribirse?
Suscripciones absurdas: de calzoncillos a baterías de coche
Suscripciones de ropa interior: recibe unos calzoncillos mensuales por 12 euros al mes. ¿App para afinar la guitarra? Siete euros al mes. Existe hasta una suscripción para el aceite de oliva que se llama THE OIL CLUB, que no es más que un truco para venderte medio litro de aceite por 18 euros, automáticamente, cada mes y en tu buzón. Suscripción de papel higiénico (de bambú, eso sí), 48 rollos por 43 euros cada dos meses: ¿por qué no? Existe hasta una aplicación con suscripción mensual que te sirve para gestionar tus suscripciones mensuales: Rocket Money. Cuota: a partir de seis dólares al mes.
Al final estos son ejemplos de suscripciones curiosas, vale, pero ¿te imaginas pagar una cuota mensual por algo que ya tienes? Algo físico que ya has comprado (y mucho más importante que una impresora) y que dejará de funcionar si dejas de pagar.
Coches por suscripción: MG, Tesla y BMW
¡Pues no imagines más y corre a un concesionario de MG en la India! La marca ha presentado una gama de vehículos eléctricos con la opción “BATTERY AS A SERVICE”, un sistema que la revista Express Drives compara con el minibar de un hotel: la batería ya viene incluida en el coche, pero si quieres usarla tendrás que pagarla.
¿Que cuánto hay que pagar?
Pues MG te obliga a contratar un mínimo de 1.500 kilómetros al mes, que te salen por 56 euros. Si consumes más, pagarás tres céntimos de euro por kilómetro. Si un mes consumes menos, o simplemente no usas el coche, seguirás teniendo que pagar la cuota de 56 euros. Con esta opción, este modelo de SUV se te queda en algo más de 10.000 euros (cuota mensual del alquiler de batería no incluida).

Hablando de coches, ¿tienes un Tesla y te gustaría que la puerta de tu garaje se abriese automáticamente, sin tener que pasar cada día por la horrible molestia de mover así el dedo y pulsar el botón de tu mando a distancia? Pues entonces tienes que suscribirte al sistema de garaje inteligente MyQ y pagar una cuota. ¿Cómo dices? ¿Que qué más incluye el servicio MyQ? Nada más. Eso es todo.
Pero si hay una marca especializada en suscripciones, esa es BMW. Seguramente hayas oído que BMW estuvo ofreciendo durante dos años a sus clientes de Corea del Sur la posibilidad de pagar 18 dólares al mes a cambio de poder usar los asientos calefactables YA INSTALADOS de sus coches. Estamos, de nuevo, ante otro test con el que una empresa pone a prueba su nueva ocurrencia para exprimirnos aún más dinero: ¿podremos colar esta idea? Si a los coreanos les hubiese gustado la idea, BMW la habría exportado a todo el mundo (no les hizo ni puta gracia, claro). Pero lo que mucha gente no sabe es que, aunque BMW canceló el plan, sigue empeñada en inventarse suscripciones. Lo ha intentado con un muro de pago para activar algo llamado suspensión adaptativa en Estados Unidos. Un periodista de Motor1 habló con un portavoz de BMW: “Si compras un BMW que tenga la suspensión adaptativa M como opción… ya la tienes. El coste del equipamiento ya viene incluido en el precio del vehículo. Marcar la casilla de opción sólo desbloquea el software para que puedas utilizarlo”. Y marcar dicha casilla cuesta una cuota mensual. ¿Y a ti, te gusta conducir? Pues espero que también te guste pagar dos veces por lo mismo.
Si te fijas, estamos ante un patrón claro: las empresas cada vez están más interesadas en ofrecer servicios en lugar de cosas tangibles que puedas tener. Y, en casos como el de las impresoras HP, cosas que puedas revender. Que Sony lanzase un modelo de PlayStation 5 Pro que no incorpora de serie un lector de discos no es más que un síntoma más de un problema que poco a poco se extiende por toda la sociedad como una pandemia de la que ya no habrá vuelta atrás una vez esté normalizada: las empresas quieren que poseamos lo menos posible, para que así tengamos que depender de sus servicios online. Se acabó lo de amontonar cajas de películas en las estanterías; ¿por qué pagar una vez por un videojuego si podríamos pagar los 150 euros al año que cuesta PlayStation Plus? ¿Por qué comprar un ratón si podrías estar pagándolo cada mes a través de simpáticas cuotas mensuales?
Es lo que pretendía (o pretende hacer) Logitech. Pero antes de que te cuente lo del ratón, tenemos que hacer una pausa para anunciar al ganador del premio… LOCO DE LA SEMANA, que ha ido a parar, cómo no, a Marques Brownlee y su terrible aplicación para descargar fondos de pantalla a cambio de una cuota mensual.

Sí, has oído bien: fondos de pantalla de pago para tu teléfono o tu ordenador. Por si no lo sabías, Marques Brownlee es el youtuber de tecnología más famoso del mundo. El número 1. Un joven cuyas reviews de tecnología, no te exagero, de verdad, hacen tambalear empresas.
Por eso nadie logra entender muy bien cómo es posible que este joven lanzase en 2024 una aplicación que cae en las mismas malas prácticas que lleva denunciando en YouTube desde antes de que tuviera pelos en la cara.
Mira, te lo resumo rápido: a todos nos gusta tener un fondo de pantalla bonito en el teléfono, ¿no? Bueno, pues ni se te ocurra irte a Google a buscar fondos de pantalla gratuitos, ignorante patán. Según nos cuentan en la web de Panels, te mereces más que eso: te mereces una aplicación que te ofrezca fondos de pantalla de supuestos artistas, muchos de ellos generados con inteligencia artificial, por la módica cantidad de 12 dólares al mes o 50 dólares al año.
Logitech y su intento de vender un ratón con suscripción
Y si esto te parece indignante, espérate porque aún no has escuchado la suscripción que planeó Logitech, la empresa de ratones y teclados. En agosto de 2024, el medio estadounidense The Verge entrevistó a la consejera delegada de Logitech, Hanneke Faber, y, créeme, lo que dijo será recordado para siempre como una de las ocurrencias más estúpidas jamás dichas en el mundo de la tecnología. Primero la directiva hizo una analogía imposible: comparó un ratón con un Rolex:
“Imagina un reloj bonito, uno no muy caro, pero uno que nunca querrías tirar a la basura. ¿Por qué querría tirar mi teclado o mi ratón si son de buena calidad y están bien diseñados? El ratón para siempre es una de las cosas que nos gustaría hacer”.
Y para que el ratón sea para siempre, claro, sería necesario actualizarlo, dice Faber. Es decir:
–Voy a preguntar esto muy directamente. ¿Podrías imaginar un ratón de suscripción?
–Posiblemente.
–¿Y ese sería el FOREVER MOUSE?
–Sí.
–Pagar una suscripción para actualizar el software de tu ratón.
–Sí, y no tienes que volver a preocuparte por él, que no es muy diferente de nuestros servicios de videoconferencia de hoy.
–Pero es un ratón.
–Pero es un ratón, sí.
–Creo que los consumidores podrían percibirlo de forma muy diferente.
–[Se ríe] Sí, pero es precioso. Imagínatelo como un ratón con diamantes incrustados.
Lógicamente, se formó tal revuelo que Logitech, por el momento, se ha olvidado de este nuevo modelo de negocio. El agua está todavía muy fría. Por el momento.
Fíjate en la evolución de las cuentas de Logitech aquí un poco más abajo. No es casualidad que la empresa propusiera esta locura justo después de haber registrado un año de menos crecimiento. Pobrecitos, en 2023 sólo ingresaron 4.500 millones de dólares.

Se estima que en 2025 la economía de las suscripciones movió un BILLÓN y medio de dólares. Las empresas prefieren tener un modelo de suscripción porque, de cara a los inversores, no es lo mismo que HP diga “pues el año pasado vendimos un millón de impresoras” a que diga “pues el año pasado vendimos un millón de impresoras y tenemos actualmente a 200.000 personas inscritas en una suscripción por la que pagan X euros al mes”. Además, está el componente psicológico: si ya estás pagando una cuota mensual por algo, te cuesta más probar el producto de la competencia, por no hablar de los innumerables mecanismos psicológicos que hacen que nuestro cerebro encuentre muy atractiva la idea de pagar una cuota mensual por algo y olvidarse de los problemas.
Lo malo es que hay problemas, y muchos. Pero esos son más difíciles de detectar. Déjame que vuelva un momento a las impresoras HP, porque la empresa tuvo el valor de contestar el tuit de un usuario indignado, y lo hizo usando una analogía que resume muy bien todo el problema de las suscripciones:

¿Ves lo que está pasando? El objetivo principal del modelo de suscripción es la creación de dependencias y que, por ejemplo, ya no puedas acceder a tus fotos o vídeos porque has llenado el almacenamiento de tu teléfono y ahora están en la nube de Apple o Google, por la que pagas una cuota mensual.
¿Sabes qué es lo triste? Que a pesar de que la PlayStation 5 Pro sin lector fue durísimamente criticada en Twitter, en cuanto Sony abrió las reservas, se agotaron. Que en Twitter estamos todos muy enfadados pero, al final del día, hay más de seis millones de personas con eDreams Prime. Y que Adobe sigue reportando ganancias trimestre tras trimestre gracias, entre otras muchas cosas, a la penalización de cientos de euros que te cobra si decides abandonar antes de tiempo su suscripción anual.
En California aprobaron una ley, en vigor desde enero de 2025, que obliga a todas las empresas que venden videojuegos y contenidos digitales a informar al cliente de que NO está comprando un producto, sino la licencia para usar dicho contenido digital, que es algo muy distinto.
Cómo protegerte de las trampas de las suscripciones
No todo son malas noticias. En España, la nueva ley para darse de baja de una empresa obliga desde el 28 de diciembre de 2026 a avisarte antes de una renovación automática y a dejarte cancelar por el mismo canal por el que contrataste. Mientras tanto, unos consejos básicos:
- Haz una lista de todo lo que pagas cada mes y revisa el extracto del banco: te sorprenderá lo que encuentras.
- Desconfía de las ofertas de “X meses por 1 euro”: están pensadas para que se te olvide cancelar.
- Antes de contratar, mira si es una suscripción mensual de verdad o una anual “pagada a plazos” con permanencia.
- Ponte una alarma unos días antes de cada renovación.
Por suerte, hay algo que nunca me podrá arrebatar una empresa: mi licencia para comer Doritos. No obstante, y como te cuento en este artículo, incluso para eso han encontrado el modo de hacer trampas y engañarnos. Si quieres conocer todos los trucos de la reduflación y la estiraflación, te invito a que hagas clic.
Preguntas frecuentes sobre las suscripciones
¿Por qué las empresas prefieren las suscripciones?
Porque les garantizan ingresos recurrentes y previsibles, valoran más la empresa ante los inversores y crean dependencia: cuanto más tiempo estás suscrito, más te cuesta irte a la competencia o dejar de pagar.
¿Qué es una suscripción anual con pago mensual?
Es un contrato de un año que pagas en 12 cuotas. Parece una suscripción mensual, pero si cancelas antes de tiempo te pueden cobrar una penalización o las cuotas pendientes. Adobe o DAZN son ejemplos conocidos.
¿Cómo sé cuántas suscripciones tengo?
Revisa los cargos recurrentes en el extracto de tu banco y de tu tarjeta, la sección de suscripciones de tu móvil (App Store o Google Play) y las cuentas de PayPal. Muchos bancos ya ofrecen en su app un apartado específico para ver y bloquear suscripciones.

